viernes, 2 de septiembre de 2011

Capítulo 11. Segunda parte

Héctor y Vittorio se dirigieron hacia la modesta sala de estar de Vittorio, una vez allí, éste le dijo a Héctor:
-Bueno, supongo que querrás saber como va mi libro..
-Pues debo decir que, aunque éste no sea un tema que me cause indiferencia, no es el motivo de mi visita- mientras decía esto la expresión en el rostro de su oyente cambiaba por momentos- si no conocer el paradero de nuestra Chloé.
-Ya te dije por teléfono que no sé donde está- respondió Vittorio tratando de ser forme para resultar creíble pero no demasiado tajante, pues no quería delatar su nerviosismo ni enfadar más a Héctor.
Héctor rió.
-¡Mi gran aprendiz!¡Cuánto te queda aún por aprender de las féminas!-Vittorio se quedó sin saber que decir-“La donna è mobile qual piuma al vento muta d'accento e di pensiero...”-comenzó a cantar Héctor mientras sonreía- no sé porqué Chloé ha desaparecido sin darme ni una sola explicación y creo que merezco algo más de respeto por su parte, ¿no crees?
Vittorio trató de disimular como le hervía la sangre y tuvo que morderse la lengua para no decirle: “Ella sí que se merece todo el respeto del mundo… Y todo el amor y todo el cariño ¡Y hasta la luna si la desea! Ella es un ángel y tú solo eres un don nadie con ínfulas de señor noble escapado de la época del romanticismo, que le dio una bofetada y ahora viene aquí reclamando no sé que derechos… Cómo me gustaría abofetearte yo a ti!!”
-Supongo… - respondió Vittorio- pero no creo que Chloé se haya ido así como así de vuestra casa, no creo que ella sea así..
Héctor lo miró fijamente a los ojos y le respondió airado:
-¿Y tú que vas a saber de su forma de ser? ¿Qué te crees?, ¿Qué es tu princesita?, ¿Qué te ama? Piensa una cosa muchacho, ¿A que apareciste justo en el momento en el que ella se iba a marchar? Es más ¿A qué todavía no ha conseguido un lugar en el que dormir esta noche?
¿De veras crees que ella puede ver algo en ti? ¡Por favor, no seas ridículo! Se esta aprovechando de ti, como hizo con tantos otros; no seas estúpido- Héctor bajó el tono y su actitud se tornó más tranquila y serena de repente- que sepas que te advierto porque en el fondo me caes bien- dijo mientras sonreía.
-¿Y sin tan malvada es porque la buscas?- respondió Vittorio con una media sonrisa.
Este ridículo humano lo estaba sacando de quicio:
-Mira, no estoy aquí para perder el tiempo, piensa lo que quieras, pero fíjate en varias cosas: la piel de Chloé se cura demasiado rápido, desaparecerá de tu casa en plena noche y nunca te dirá donde va… Y esa daga que guarda en su mochila- a Vittorio le latió el corazón más fuerte- pregúntale que pasó con ella, es más pregúntale por un tal Alfonso y por Monira, que te cuente como los mató con sus propias manos…
<<Tú crees que Chloé es perfecta, un ángel lleno de luz y bondad y yo, el maligno ser que viene a perturbar su paz y corromper su alma, pero debo informarte de que estás muy equivocado: no se puede corromper el alma de alguien que no tiene- empezó a reírse como si hubiera dicho algo sumamente ingenioso.-
<<Bueno amigo, las puertas de mi mansión están abiertas para ti y para nuestra desagradecida Chloé. Arrivederci.
Héctor se levantó sin esperar la despedida de Vittorio y se marchó tranquilamente.
Chloé miraba a Vittorio con los ojos muy abiertos durante el relato de su encuentro con Héctor, tratando de que ninguna palabra de Vittorio pudiera delatar nada en su pálido rostro.
Y ahora que había acabado de contárselo era la hora de las explicaciones.

1 comentario:

  1. OMG!!! ese bastardo de Hector!!! agh!!!! dios! que le va a decir Chloé ahora??? ahahaha ya quiero el próximo!!! me resultan muy cortos!! quiero mas!!! me encanta!!! espero por el próximo ansiosa!!

    Besotes enormes!!! que estés bien!!
    Taly.

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