viernes, 5 de agosto de 2011

Capítulo 9. Normas vampíricas (2ª parte)

Chloé se metió en su coche todavía algo tensa por la conversación con Leroy.
¿Qué iba a pasar ahora con Vittorio?
Las normas de los vampiros eran muy estrictas en lo que a humanos se refiere, como bien le había explicado Leroy.
Los Superiores eran algo así como los "amos" y "jefes" de todos los vampiros. Nadie los había visto nunca pero se decía que eran tres; una mujer y dos hombre. Sus poderes superaban a los de cualquier vampiro (según se contaba entre ellos); teletransportación, leer mentes y hacer daño a kilómetros de distancia y clarividencia.
En la escala del mandato, por detrás de Los Superiores estaban los "Sarpiros" ; sargentos encargados de dirigir al ejército que se aseguraba de que se cumplieran las normas, y que daban cuenta de su trabajo a Los Superiores.
En cada uno de los ejércitos existían dos verdúpiros, temibles y sanguinarios que eran los encargados de castigar, torturar o ejecutar a todo aquel vampiro que incumpliese las normas, al igual que a aquel humano que no fuera a convertirse y conociera la existencia de los vampiros.
Existían algunos vampiros que se habían integrado en organizaciones de gobierno, en prensa y otras de importancia para, en el caso, de que algún vampiro pudiera echar por la borda su secreto, ellos pudieran frenar la difusión de la noticia y evitar una "caza de vampiros".
Y habían otros como Chloé y Héctor que tan sólo se dedicaban a disfrutar de las ventajas de la inmortalidad y sufrir sus desventajas.Aunque en caso de peligro o necesidad, siempre podían unirse a los suyos.
Chloé se recordó a sí misma con un precioso vestido de telas ligeras de color azul marino (color preferido de Héctor), con el cabello recogido, dejando escapar dos mechones cobrizos sobre su demacrada cara; su forma de morir fue demasiado violenta y convertirse en vampiro no fue suficiente para recuperarse en un día. Y allí estaba allá, casi ni se tenía en pie, con la mente vacía de pensamientos por miedo a enloquecer. En un lugar tan sombrío y elegante como su propia existencia, al lado de un Héctor sonriente y con gesto triunfal.
El lugar era una vieja iglesia, cuya fachada parecía desmoronarse por momentos, pero cuyo interior estaba tan cuidado que resultaba chocante. Unas baldosas oscuras y brillantes la llevaron a un altar en el que había un pergamino, un tintero y una pluma.
Las voces de Los Superiores le habían explicado en que consistiría su vida a partir de ese momento y que normas estaba obligada a cumplir.
Héctor la cogió de las manos con fuerza, la miró a sus ojos, vacíos y carentes de vida y la besó en la frente.
Ella se dirigió hacia el pergamino y con la pluma en la mano, leyó:
"Yo, Isabel Manrique Domínguez, me comprometo a cumplir todas y cada una de las normas vampíricas y atenerme a las consecuencias de no cumplirlas, a saber......."
A continuación, se exponían las normas que Leroy también había explicado.
"A 15 de Abril de 1505, en  Toledo, España".
Este era el contrato que Chloé firmó el día de su conversión, documento que siempre llevaba encima.
Después de firmar, Héctor la abrazó y Chloé se sintió menos enferma entre los brazos de su ángel salvador.


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Mientras Chloé conducía, Héctor sostenía un papel entre sus hábiles manos y lo leía en voz alta con sorna:


Querido Héctor:
Sé que no sería quien soy si no fuera por ti, pero aún así no puedo consentir que lleves a cabo semejantes crueldades, primero, porque ya tienen bastante los humanos con servirnos de comida para que además quieras que sean tus súbditos y esclavos, y segundo porque tu plan puede dar al traste con nuestro secreto.
Lo hemos hablado muchas veces, pero no me has escuchado, y por si fuera poco hoy me has abofeteado, como si fuéramos una de esas parejas de humanos, en las que el hombre, machista y retrógrada se aprovecha de su fuerza para abofetear y humillar a la mujer, para que se haga lo que él desea.
Ya sabes lo muchísimo que esto me ofende, lo mucho que luché tanto viva como muerta por evitar eso.
Tu comportamiento de hoy ha hecho que me repugnes, me niego a vivir bajo el mismo techo que tú.


Chloé

5 comentarios:

  1. Hola Chari! ya estoy queriendo saber como sigue!!! ahahaha muy buen cap! y la carta de Chloé a Hector me encantó! toma para vos maldito Hector! jajaja muy bueno! y mi Vittorio??? ya quiero saber mas de el! espero ansiosa x el proximo!

    y me alegra q te haya gustado el premio ;) te lo mereces! ah! y te conteste lo de las leyendas lo leíste?

    Nos leemos! Besotes!!!
    ahh!!!!! vi que tienes botoncito!! ya me lo llevo!! ;) bye!
    Taly.

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  2. Tranquila pronto aparecerá Vittorio de nuevo!! :)
    Héctor y muchos otros se merecerían que les dijeran eso.
    Leí lo de las leyendas y te lo comenté: me apunto tu correo para enviarte lo que tenga.
    Besos.

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  3. Saludos Chari, gracias, gracias de verdad por tus comentarios acerca de mi blog. El tuyo está realmente genial una gran creación. Un abrazo muy fuerte lo agrego a mis favoritos.

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  4. Te creé un enlace directo a tu blog desde el mio, espero que te guste. Un abrazo.

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  5. Ya vi el enlace directo y me encantó!!!! La foto es genial!
    Espero que leas la historia de "La Rosa" y me digas que te parece:)
    Cuando me meto en tu blog tarda mucho en cargarse del todo y a veces se me bloquea el pc, aún así te leeré todo lo que pueda :)
    Un saludo Angelus.

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