domingo, 21 de agosto de 2011

Capítulo 11. Primera parte

Chloé se quedó atónita al ver salir a Héctor del edificio en el que Vittorio vivía y se apresuró a esconderse para no ser descubierta.
Héctor se giró como advirtiendo una presencia que dibujó una media sonrisa en su rostro. Subió a su elegante vehículo y se fue.
Chloé suspiró aliviada aunque estaba algo preocupada por esa media sonrisa de Héctor. Subió a toda prisa al piso de Vittorio, y cuando éste le abrió su cara estaba pálida; parecía haber envejecido diez años.
-He visto salir a Héctor de aquí, ¿qué ha pasado? ¿Te ha hecho algo?
- No, no..- dijo Vittorio como si no la estuviera escuchando y sin ni siquiera mirarla. Acto seguido se sentó en el sofá con la mirada perdida.
Chloé se sentó a su lado:
-¿Qué te ha dicho Héctor para que estés así? ¡¡Dime algo, por el amor de Dios!!!
Vittorio reaccionó de repente al oír la palabra Dios:
-¿Tú nombras a Dios?- empezó a reírse como si hubiera perdido el juicio.
Ahora fue Chloé quién empalideció temiendo que él hubiera descubierto lo que era.
-¿Qué dices Vittorio?- respondió Chloé tratando de aparentar normalidad.
Vittorio no respondió.
-¿De que has hablado con Héctor?- le preguntó ella sabiendo que, seguramente, ahí estaba la clave se su extraño comportamiento.
Vittorio volvió en sí al ver a Chloé tan afectada, miro hacia abajo mientras se tapaba la cara con las manos y dijo:
-Eso que no me cuentas me está volviendo loco Chloé, Héctor ha venido y me ha dicho cosas sobre ti que no he entendido.
-¿Qué cosas?


Una hora antes:
-Ding dong
Vittorio miró por la mirilla y observó asustado que se trataba de Héctor. Abrió inmediatamente y allí estaba el impasible Héctor.
-Hola mi querido comarada- dijo Héctor con una sonrisa.
-Ho..hola respondió Vittorio.
Ver a los dos juntos era un contraste casi cómico: Héctor tan elegante, con su sempiterno traje chaqueta, con camisa y sin corbata, su cabello largo por los hombros, suelto y brillante. Dueño de un porte distinguido y una clase sin igual, hablaba sin prisas, pronunciado bien cada sílaba, mirando a los ojos de su receptor con seguridad, sin titubeos, como quien cree que ya no le queda ndaa por aprender.
Por el contrario se podía observar a un Vittorio inseguro, intimidado por la presencia de Héctor.
Su apariencia; juvenil e informal. Unos vaqueros caídos que descansaban sobre sus estrechas caderas,  calzado deportivo y ancho y una sudadera blanca con capucha que destacaba el color canela de su piel. No tenía una pose erguida como Héctor, su porte era como su ropa: informal. Le costaba mirar a los ojos a Héctor, aunque en él bullían unas ansias de vida que el antiguo vampiro había desechado hacía tantísimo tiempo...
-¿No me invitas a pasar? ¿O quizás es que estás acompañado por alguna bella dama cuyo estado de ánimo no quieres que perturbe?
-No, no pasa Héctor, no estoy con ninguna chica. Estoy solo en mi casa estudiando.
-Está muy bien que te asegures un futuro en lo académico y laboral, porque en lo concerniente al resto de ámbitos de nuestra vida es imposible asegurar nada...- contestó Héctor queriendo lanzarle una indirecta.
Vittorio lo invitó a entrar y, al dirigirse hacia la sala de estar, pasaron por delante de la habitación de Vittorio.
-Es curioso que tengas la misma mochila negra que Chloé- dijo Héctor como si ese detalle no le hubiera sorprendido.
Vittorio no supo que contestarle, tragó saliva y sonrió como un imbécil mientras decía: "Sí.."

1 comentario:

  1. OMG!!! ya deseo saber que le dijo Hector a Vittorio para dejarlo así!!! muy buen cap!!! estaré esperando x el prox!!! Besotes Charii!!! sigue así!!

    Taly.

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