martes, 5 de julio de 2011

Capítulo 1

El sol ya no le hacía ningún daño.
Vió reflejado en el escaparate de una tienda de disfraces el brillo de su cabello cobrizo. Sonrió como el que ríe de una broma privada al ver disfraces de vampiros, crucifijos y collares de ajos. "Ignorantes" pensó con la arrogancia pintada en la cara.
Se sentía eufórica y feliz. Pensó que todos los años de sufrimiento habían merecido la pena. Todo su esfuerzo había sido recompensado porque, gracias a un sentimiento había unido esas dos partes en las que estaba dividida y que se esforzaban por prevalecer y poner fin a la otra.
Siguió caminando, molesta, al ver como los transeúntes fijaban la mirada en ella sin ningún disimulo; era imposible que su belleza pasara desapercibida y ella era consciente del efecto que causaba en la gente, pero aún así no se acostumbraba a esas miradas indiscretas.
Llegó a su casa, esa casa casi escondida en el bosque de apariencia tan blanca, bella e irreal como ella.
Le extrañó no escuchar nada al entrar y gritó su nombre:
-¡Vittorio!
No recibió ninguna contestación.
-Vittorio! Dónde estás?
Recibió la misma respuesta muda.
Subió las escaleras de mármol blanco rápidamente, con el corazón latiéndole a toda velocidad en el pecho como late ante un mal presagio.
Se dirigió hacia el dormitorio, ese dormitorio rojo y negro que con tanto amor Vittorio y ella habían decorado.
Encima del edredón negro encontró una rosa roja. Se quedó petrificada, su mirada fija en aquella rosa y su significado.
Se llevó las manos a los labios.
-¡Oh no! ¡No puede ser! ¡Otra vez no! ¡No, por favor!-gritó desesperada- Vittorio,¡dime que esto no es más que una broma macabra! ¡No...!-.
Cayó de rodillas frente a la cama y se cubrió la cara con sus gráciles y finas manos mientras las lágrimas caían a toda prisa por sus mejillas y susurraba lentamente la frase "No puede ser, es imposible" y se la repetía como una letanía.
Pero no cabía lugar a dudas, la presencia de esa rosa encima de su cama no podía tener otro significado, el mismo significado que siempre había tenido..
Sabía de sobra que no se  trataba de ningún detalle romántico de Vittorio, pues en el transcurso de su relación le había abierto tanto su mente y su corazón que hasta ese detalle le había contado... Y no podía creer que él también hubiera desaparecido así.
"La dejaré sobre tu cama, el lugar donde se forjan los sueños y el lugar donde los destrozaré para que no puedas dormir sin pensar en mí, como siempre debiste hacer.."
Conforme iba asimilando lo sucedido, el dolor iba en aumento y recordó la maravillosa rima de su adorado Bécquer: "Sentí el frío del acero en las entrañas, me apoyé en un muro y por un instante la conciencia perdí de donde estaba, cayó sobre mi espíritu la noche, en ira y piedad se anegó mi alma, ¡Y entonces comprendí por que se llora! ¡Y entonces comprendí porqué se mata!
Matar...Sus ojos verdes se tiñeron de rojo. Matar,eso es lo que haría. No sabía como, pero la presencia de esas rosas y de Héctor en su vida se iban a acabar para siempre.
Vió su ardiente mirada y su malévola sonrisa reflejadas en el espejo y comenzó a urdir un plan.

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-Esto pondrá fin a su prudencia-dijo una voz masculina-será capaz de dar hasta su centenaria vida por él.
-¿Tú crees?
-No lo creo, lo sé.Essólo cuestión de tiempo, Vittorio apareció en el peor momento de su vida y ella lo convirtió en su razón de existir y en la base de su felicidad; no será capaz de mantenerse oculta-respondió la voz masculina con una sonrisa cruel-.

6 comentarios:

  1. aca comienza no? o me equivoque jaja, igual me gusto lo que leí, muy bueno =)

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  2. muuy buen comienzoo :) me gusta me gusta..seguire leyendo!!

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  3. Sí, Vani, este es el comienzo. Es que , como ya sabrás, las entradas se quedan ordenadas de la más antigua a la más nueva.
    Me alegro de que os guste a las dos y espero que me sigáis leyendo. Besos.

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  4. a eso le llamo yo un comienzo con mucha fuerza, engancha.

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  5. Gracias Octavio, espero que el resto de la historia te guste :)

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